Conoce los tipos de iluminación que ofrece el mercado

Tipos de iluminación: Vista de una bombilla

La luz solar es la mayor fuente de energía del planeta y debes trabajarla con mucha atención dentro de tu hogar, oficina o negocio. Es muy importante que coloques ventanas y lámparas bien coordinadas para que los espacios estén perfectamente equilibrados.

Desde que Thomas Alva Edison construyó la primera lámpara incandescente en 1878 con filamentos de bambú carbonizado, fueron creándose a posteriori sucesivas fuentes de luz eléctricas como la lámpara de vapor de mercurio creada en 1901 por Peter Hewitt.

De allí en adelante, las fuentes de luz eléctrica que encontramos en la actualidad han revolucionado en su momento el mercado y la industria generadora de luz artificial. Hoy por hoy, encontramos bombillos incandescentes de filamento, incandescentes halógenos, de descarga y los LEDS. Esta división es importante ya que la fuente de luz influye directamente en la manera de percibir los colores.

Bombillos incandescentes

Son los que conocemos tradicionalmente, un 95% de la energía que consume una bombilla incandescente de 100W se traduce en calor, únicamente el 5% se convierte en luz. Esto conlleva a que la energía incandescente sea una tecnología catalogada como ineficiente según las nuevas tecnologías que se dedican a generar energía de luz eléctrica. Tiene una vida útil estimada de unas 1000 horas.

Luces fluorescentes

El mercado ofrece una gran variedad en formas y tamaños. El ahorro de energía es muy notable. Consume menos de la cuarta parte de lo que consumiría un bombillo. Tiene un cierto retardo desde que se encienden hasta que entrega toda la potencia lumínica. Su vida útil, estimada es de 15.000 horas.

Halógenos

Se basan en el funcionamiento de las bombillas incandescentes aunque por su mejor diseño y fabricación consiguen mejorar su rendimiento. Están diseñadas para soportar mayor temperatura de calor, con lo cual produce una luz más limpia y potente y tiene un tamaño más reducido. Su vida útil estimada es de unas 2.000 a 4.000 horas.

Bombillas de bajo consumo o ahorradores

Tiene el mismo funcionamiento que los tubos fluorescentes pero son de tamaño similar a los bombillos tradicionales. Generan muy bajo consumo y alta eficiencia lumínica. El problema de estos bombillos es que al encenderse, consume una gran cantidad de energía, y disminuye el tiempo de vida útil de las lámparas. Su gran debilidad es que contienen una gran cantidad de mercurio que es altamente perjudicial y contaminante para el medio ambiente. Su vida útil es de 6.000 a 8.000 horas.

Los LEDS

Es el último grito en cuanto a la tecnología lumínica. Consume hasta un 92% menos de energía que los bombillos incandescentes y hasta un 50% menos que la mayoría de las bombillas de bajo consumo ahorrador y fluorescentes. Su consumo es muy reducido, y no ataca al medio ambiente. Su encendido es instantáneo. Su vida útil estimada es de 40.000 a 50.000 horas. Realmente su única desventaja es el costo. Sin embargo este ha ido disminuyendo con los años incrementando su mercado potencial.

Consejos para iluminar tus ambientes

Cuando se planifica la iluminación general hay que tener cuidado de no generar zonas de sombras o contrastes muy marcados entre habitaciones, siendo lo mejor una luz pareja para todos los ambientes, principalmente en áreas de paso y escaleras.

La luz intensa provoca energía y vitalidad; la luz suave o difusa tiende a relajar y dar sueño. Un recurso excelente para manejar la intensidad de la luz según la ocasión es la de colocar un regulador de intensidad o dimmer junto con la llave de encendido.

Los bombillos deben estar en perfecto estado. Cambia de inmediato cualquiera que se queme, además, todos los lugares oscuros deben tener algún tipo de lámpara e iluminación de manera que tu casa, la oficina o tu negocio puedan permanecer iluminados siempre.

Procura usar los bombillos de bajo consumo o ahorradores con suma delicadeza. Recuerda que están compuestos con mercurio y deben ser manipulados con extremo cuidado sobre todo si llegan a romperse. De llegar a quebrarse, barre los pedazos con guantes y colócate un tapaboca. Introduce los trozos de vidrio en una bolsa y ciérrala de manera hermética.

Luego coloca los guantes, el tapaboca y la bolsa con los restos de bombillo en otra bolsa. Deposítalos en un lugar donde se coloquen desechos tóxicos. No los botes donde existan corrientes de agua porque se contaminarán. Luego de haber desechado los implementos y el bombillo roto, procede a abrir puertas y ventanas durante 4 horas para que se ventile el ambiente y los restos del mercurio salgan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio