Hoy en día, cuando entras en un baño, entre los sanitarios, te encuentras el llamado bidé, un elemento que, antes, se utilizaba mucho más que ahora.

El bidé es en realidad un recipiente fabricado en porcelana o loza, como el lavabo, los platos de ducha o los inodoros, que tiene una forma, casi siempre, ovalada, con agua y desagüe y que una persona puede utilizar como aseo de las partes íntimas. El nombre bidé se le dio porque, en francés, esa palabra significa “caballito” y como, la postura que hay que adoptar para utilizar, es como si montaras a caballo, de ahí se nombre (no se sabe a ciencia cierta pero es posible que sea por eso).

Ventajas y desventajas del bidé.

Imagen de un bidé de diseño.

El bidé y sus ventajas y desventajas

El bidé tiene fans y detractores. Es un elemento que, para algunos, lo ven una tontería, mientras que otros avalan su uso e incluso lo recomiendan mucho más que el usar el inodoro, por ejemplo. Según el país, podemos decirte que a veces es un elemento imprescindible en el baño y otras veces brilla por su ausencia.

¿Qué ventajas tiene el bidé? Pues, entre ellas:

  • Es higiénico porque, en lugar de limpiar las partes íntimas con papel, puedes hacerlo con agua lo que hace que no tengas que “restregar” la suciedad sino que, con el agua, se eliminaría.
  • Tienes una mejor sensación de estar limpio.
  • Gasta menos agua que una ducha. Esto es porque muchos opinan que es mejor ducharse que lavarse en un bidé pero lo cierto es que el consumo de agua al ducharte entero que sólo lavarte las partes íntimas es mucho mayor.
  • Es un complemento a la higiene diaria, previene de infecciones y nos permite tener una mejor limpieza en esa zona tan íntima.

Por su parte, las desventajas que le ven al bidé son:

  • Ocupa demasiado espacio para el poco uso que se le da. Es obvio que ocupa espacio y que no tiene mucho uso salvo ese. Aunque en el caso de los niños pequeños, por ejemplo, es puede servir de diversión y también para bañar mascotas pequeñas.
  • Es un elemento del pasado que hoy día no tiene tanto uso. De hecho, ahora mismo el uso no sólo se limita, en ocasiones, a lavar las partes íntimas sino que también se convierte en el lugar donde se lavan los pies o donde se apoyan los pies para cortar las uñas.

Para que te hagas una idea, en Francia, por ejemplo, lo utiliza más de la mitad de la población. En otros países, como Argentina, lo utiliza el 90% de la población con un chorro vertical que, cuando llegan a otro país, lo echan de menos.

El uso o no del bidé ya depende de cada persona o familia pero en general, los baños españoles, todos ellos llevan un bidé aparte del lavabo, ducha o bañera e inodoro. Además, los fabricantes siguen realizando esos productos e incluso mejorándolos y modernizándolos con las nuevas tecnologías (distintos chorros de agua, agua a presión, etc.).