Cama supletoria plegable.

Las habitaciones de invitados son absolutamente imprescindibles en casas en las que se reciba a gente muy a menudo. Es el caso de hogares en el que los hijos ya se han independizado pero que continúan acudiendo los fines de semana o residencias de verano en las que siempre hay amigos o familiares acompañando.

Pero cuando esto no es así y las visitas son muy ocasionales, la habitación de invitados es un verdadero lujo del que se puede prescindir para crear otro tipo de habitaciones que seguramente se aprovecharán mucho más. Por ejemplo, un despachito para trabajar en casa, una sala para el ordenador o una pequeña biblioteca con lugar de lectura.

Entonces, ¿debemos de renunciar a tener invitados en casa? No, hay otras soluciones que son mucho más eficaces que tener una habitación reservada permanentemente para las visitas. Un buen ejemplo es contar con un sofá cama en la sala de estar.

El sofá cama puede hacer que la sala se convierta en un dormitorio improvisado durante la noche, cómodo y acogedor y a la vez fácil de recoger para que por la mañana todo vuelva a su aspecto habitual en cuestión de minutos.

Contar con una cama supletoria plegable es otra manera de resolver el problema incluso más efectiva, ya que no nos condiciona a la hora de comprar un sofá para la sala. Estas camas ocupan muy poco espacio una vez recogidas y pueden cubrirse para que no se vean. Incluso pueden guardarse en un pequeño trastero bien protegidas para evitar que se acumule el polvo.

También existe la posibilidad de hacer un mueble a medida para guardar la cama que puede quedar perfecto como aparador y en el que nadie diría que se oculta una cama supletoria. Existen incluso muebles fabricados para este fin, aunque uno a medida siempre quedará más decorativo y encajará mejor en cualquier ambiente.

Mucha gente asocia camas plegables con incomodidad porque quizás han tenido que sufrir alguna de mala calidad. Pero como sucede en la mayoría de las camas, la clave para estar cómodos es un buen colchón no solamente la cama. Si se compra una cama con un colchón de calidad, el buen descanso está garantizado, por eso este tipo de camas son ideales porque ocupan mu poco espacio.

Prueba de ello son las camas supletorias de algunos hoteles de calidad, que eligen colchones que permiten un descanso óptimo a cualquier persona adulta, que dormirá tan cómodamente como en una cama normal.